Besarte sin cerrar los ojos, tomando tu olor. Y entonces empezar a sentir que la vida es eterna y que el instante no existe, que el flujo del tiempo no se agota, porque no hay fin ni principio. No pido tanto, sólo una eternidad contigo. Poder comer tu fragancia, oler tus caricias y acariciar tu sabor a melocotón maduro. Pasear por tu cuerpo con mi mirada y acariciar con el alma cada milímetro de tu piel. Entrar en ti y cerrar la puerta con llave para no escapar nunca. Sólo quiero eso.
Si también escribo cosas bonitas cuando estoy contento, tengo que probar una cosa. Voy a pintar cuadros bonitos, y os los voy a regalar para que los pongáis allá donde se vean bien.
viernes, julio 10, 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


14 comentarios: