Madre mía, cuantos comentarios, llamadas, mensajes, incluso la gente por la calle me lo dice.. "Ánimo tío que estamos contigo!!"... Y otra vez no sé que decir... Sólo que gracias por estar ahí, no sé cómo hubiera aguantado el chaparrón si no fuera por vosotros. Me gustaría invitaros a una cerveza -o diez- a cada uno... para agradeceros en persona todo el apoyo, todos los ánimos, todo el aliento. David, Javier y José Ignacio también os lo agradecen, habéis puesto el botecito de Winns que nos hacía falta para enfrentarnos a quien teníamos en frente.
Vaya palizón llevo en el cuerpo. Menos mal que ya ha terminado el juicio, no podía más, ni física ni mentalmente. No voy a dar una sola entrevista por ahora... no puedo más. Pero bueno, dejemos de lloriquear y vayamos al asunto.
Tenemos que ganar. Joder, que vamos a ganar. En resumen, las discográficas se han dedicado a hablar de lo malísimo que soy, en el plano moral y ético de mi persona(lidad), cágate lorito. En un momento os explico por dónde me mordían, pero lo importante es que intentaban transmitir que soy mala persona.
¿Y eso qué significa? Pues aparte de que a uno le deja un bastante chafado cuando le atacan tan a lo bestia, tan sin medida, lo importante es que ellos saben que el plano legal lo han perdido. Y han apelado a todo -el hambre en el mundo incluido- menos a la ley. Eso podría no estar tan mal como estrategia, siempre y cuando no sea en un juzgado, ante un juez. Epic fail.
Me acusaron de ser "El gran traidor de la causa P2P", por "echarle la culpa a los usuarios". Hay que joderse. Llevo toda la vida capoteando la lucha y oir eso ahora... Están locos, o desesperados. Yo creo que estos han visto el increíble apoyo que me estáis dando y quieren atacar eso por algún lado. Porque saben que mi gran sustento sois vosotros, y les jode.
Trataron de poner en evidencia lo malo malísimo que soy, puesto que "pongo fotos de mis viajes exóticos en mi blog". Como todo el mundo sabe, las vacaciones y los viajes en general están íntimamente ligados con la mala fe. O.o. Supongo que pronto pedirán el cierre de alguna que otra agencia de viajes online por contribuir a viajar compulsivamente y con mala fe a sitios exóticos. Estos están zumbadísimos.
En fin, se dedicaron básicamente a atacar a mi persona. El chaparrón me dejó un poco tocadillo, porque es un poco duro oír tantas cosas tan malas, pero qué le vamos a hacer. Ladran, luego cabalgamos. Eso sí, al final del juicio le tendí la mano al abogado encargado de eso, porque yo entiendo que es el abogado de la otra parte, y tiene que hacer su trabajo. Por otra parte me alegro de que no sea mi abogado.
El presidente de Universal ya es otra cosa. Un espectáculo de hombre, se enfundó una camiseta con algún tipo de reivindicación pro-social, por encima de su camisa de puchocientos euros, claro está. El caso es que en la camiseta ponía "Music is my ammunition". ¿Tu munición? Tu arma arrojadiza, más bien, pensé yo.
Me contaron que cuando un periodista le preguntó que qué significaba lo que ponía en la camiseta, le explicó -"Pues esto es una cosa que hacemos en Universal, que cogemos músicos pequeños, para conseguir financiación y tal, y mandar dinero a África que hay mucha gente pasando hambre. ¡Esto Pablo Soto no lo hace! Eh??". Joder, echar mano del hambre en África. Esto es mucho más que un WTF.
En mitad del juicio el tío se puso a comer no se qué cosa crujiente (¿Qué cruje más que los kikos?), montando un cristo de la leche entre el crunkj-cruanj y el ruidito de la bolsa. Gallifante para quien adivine qué abogados estaban hablando mientras el tío se puso a molestar deliberadamente.
Guisasola, que un día me acusa de alzamiento, y al siguiente dice que todo esto es un problema "entre empresas", es el tipo de ejecutivo de la industria cultural que reflexiona ante la prensa sobre lo muertos de hambre que están los músicos, mientras desempolva sus zapatos de piel de tu-mascota-aquí con la parte baja de la pernera del pantalón. En mitad de la vista espetó -"¡Macarra!", a mi abogado Javier de la Cueva, mientras este argumentaban con el juez.
Mi opinión es que los macarras son ellos. Se han pasado todo el juicio faltando al respeto a todo el mundo, no sólo a mí. Era alucinante, interrumpiendo el orden de las intervenciones, intentando confundir al juez, intentando liar al secretario judicial, mintiendo a la prensa... una pasada.
Y respecto a la prensa, quería decirles que estoy un poco agobiadillo, que siento que no pueda atender más entrevistas y tal... pero es que estoy roto.
Y nada, que no trece, sino mil millones de gracias a todos por estar ahí.
domingo, mayo 24, 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


250 comentarios: